Autor: Staff
Vino, secretos y odio
Sabor a Ti sigue su carrera en el horario de las 8:30
de Las Estrellas, producida por Lucero Suárez y adaptada por ella
misma junto con José Rubén Núñez, con libretos de Luis Reynoso y Guillermo
Orta.
En la primera semana vimos que Ángela (Eva Cedeño) llega
a Montealegre al funeral de su abuela Rosa (Eugenia Cauduro). Al leer el
diario de Rosa, Ángela descubre que Vicente (César Évora) supuestamente se
aprovechó de ella para quedarse con la fórmula del vino El Embrujo de Rosa; lo
encara y le declara la guerra. De paso se entera de que Mariano (Mario Morán),
el brazo derecho de Vicente, es novio de Lucero (Ara Saldívar), y Tomás
(Juan Diego Covarrubias), el antagonista y nieto de Vicente, le confiesa
su atracción y la besa, justo cuando Mariano los ve. Ángela y Tomás se empecinan en encontrar el secreto del vino y Mariano la descubre justo cuando está robando una muestra.
Del odio al amor, pero más lento que la fermentación
Es una fórmula muy conocida: dos que se caen mal y
terminarán juntos. El problema con el arranque de Sabor a Ti es que, por
ahora, el romance entre Ángela y Mariano se sostiene más por las subtramas que
por la química entre ellos. Mariano cae mal por orgulloso: apenas conoce a
Ángela y ya la acusa de haber abandonado a Rosa en vida, sin conocer su versión
ni su dolor. Es el tipo de protagonista que uno entiende, pero que cuesta
querer.
Por fortuna, el misterio sostiene el interés donde el
romance todavía no lo logra. El secreto del vino El Embrujo, la traición de
Vicente a Rosa y las tres esposas difuntas de Juan Solano (Alejandro Ibarra)
son el verdadero motor de estos capítulos, y prometen más drama que el
triángulo Ángela-Mariano-Tomás.
Con Montealegre, Lucero Suárez repite la fórmula del
pueblito pintoresco del que nadie quiere irse, como ya hizo con Zacatillo
y Monteverde. Funciona como ambientación y no está mal mientras sus
historias sean entretenidas.
Lo que no funciona todavía son los cierres de capítulo. Hubo
momentos de buena tensión como la lectura del diario de Rosa, el primer beso de
Tomás a Ángela, o la propuesta de matrimonio de Mariano a Lucero, pero en lugar
de utilizarlos, en la edición dejaron escenas equis. Dejar un gancho
contundente es imprescindible para obligar a sintonizar el capítulo siguiente.
Eso es algo que a los productores actuales de Televisa parece valerles un cacahuate.
Otra cosa que deslució la semana de estreno fue que utilizaran el mismo recurso de que un personaje se cae de un caballo en dos distintas ocasiones. Primero el personaje de Eduardo Santamarina sufre un desmayo y se cae del caballo, y luego en otro capítulo, una serpiente asusta al caballo de Ángela y la tira. Cuidado con esto.
El brillo que sobra
Los protagonistas cumplen. Eva Cedeño le da a Ángela
el temperamento necesario para encarar el viaje de su personaje, y Mario
Morán construye a un Mariano contradictorio que al menos provoca reacciones.
Dicho esto, hay que decirle algo al maquillista: a Cedeño le dejan el
cutis demasiado brilloso, sobre todo en las escenas del viñedo.
Quienes se están robando la pantalla son los secundarios. Ara
Saldívar le da a Lucero una dignidad que evita el cliché de la novia ciega
y sufrida, y Christian Ramos, como el tartamudo Moncho, consigue que sus
pocas líneas cuenten. Pero la sorpresa real es la dupla de Eduardo
Santamarina y Erika Buenfil como Max y La Chata: su dinámica cómica
funciona tan bien que estos dos deberían tener su propia sitcom.
El resto del elenco cumple como el típico ensamble de una
telenovela de Lucero Suárez: nadie desentona, pero tampoco nadie
sorprende. El que volvió tras casi 10 años fuera de Televisa es Rodrigo Vidal quien realiza el papel de enamorado de Lisset.
Sabe a Suárez
No hay mucho que reportar en cuanto a producción. Sabor a
Ti no presenta ningún cambio significativo frente a otras producciones
pueblerinas de Lucero Suárez: misma fotografía, mismo ritmo, mismo
estándar visual que ya conocemos desde Zacatillo hasta Monteverde.
Lo bueno
· El misterio del vino y las subtramas familiares sostienen el interés mejor que el romance central· Ara Saldívar y Christian Ramos se lucen en papeles secundarios
· La dinámica cómica entre Eduardo Santamarina y Erika Buenfil
Lo malo
· Mariano resulta antipático por su orgullo desde el arranque· Los cierres de capítulo carecen de gancho
· El maquillaje deja a Eva Cedeño con exceso de brillo
Comentarios
Publicar un comentario
En La Hora de la Novela fomentamos los comentarios y opiniones para enriquecer los temas publicados. Apoyamos la creación de una comunidad de respeto y armonía por lo que podremos moderar y eliminar los comentarios hostiles, de odio e insultos hacia personas, grupos o ideologías.